Incrementar el precio del tabaco, la medida «más eficaz» para reducir su consumo

Muy pocos dudan hoy en día de los perjuicios del tabaco. Sin embargo, en España consumir cigarrillos sale muy barato en comparación con los países de su entorno. Según el informe ‘La fiscalidad del tabaco y la salud’ del Comité Nacional para la Prevención del tabaquismo (CNPT), la medida con la que se conseguiría reducir aún más el número de fumadores es aumentando el precio de los productos del tabaco, además de propiciar que muchos jóvenes no se inicien en estas prácticas tan perjudiciales para la salud.

El estudio niega además que el aumento del precio implique una menor recaudación fiscal o que impulse el contrabando. “La ‘elasticidad precio’ de la demanda es menor que uno por lo que aunque se vendiera menos cantidad, el incremento en precio compensaría dicha caída y los ingresos serían mayores para el Estado”, ha explicado durante la presentación del informe Ángel López, profesor de economía de la Universidad de Cartagena. Y es que en España la cajetilla tiene un precio medio de 4,30 euros y soporta una carga fiscal de 2,60 euros, lo que supone que está a la cola de países europeos en términos de impuestos especiales. La media de la UE es de 3,30 euros y en países como Francia una cajetilla cuesta una media de 6,50 euros y tiene una carga fiscal de 4,20 euros.

Tabaco de liar

“Un aumento de precios del 5% supondría 93.000 fumadores menos y una reducción de más de 3.000 muertes en los próximos veinte años en nuestro país”, ha asegurado López. Además, según el economista es necesario equiparar los impuestos que se cargan a los cigarrillos convencionales y los que soporta la picadura, es decir, el cada vez más común tabaco de liar. Así, asumiendo que un cigarrillo son 0,7 gramos de picadura, el impuesto mínimo sobre éste debería ser de 182 euros por kilo, en vez de los 85 euros por kilo actuales. “Si no se adoptan estas medidas habrá un trasvase aún mayor de consumidores de un tipo de tabaco a otro, sobre todo de los más jóvenes”, ha explicado.

En cuanto a los cigarrillos electrónicos “tan de moda”, como ha reconocido el portavoz del CNPT, Francisco Camarelles, es necesario una fiscalidad equiparable a la del tabaco. Según el informe, estos e-cigarrillos solo aportan el IVA pero no los impuestos especiales con los que está gravada la venta del tabaco tradicional. “Estos cigarrillos electrónicos llevan nicotina, por lo que son igual de adictivos, tienen efectos a nivel cardiovascular y son tóxicos, por lo que nunca podríamos recomendar su consumo”, ha asegurado Camarelles.

Con motivo del Día Mundial sin Tabaco que se celebra el próximo sábado, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha solicitado a sus países miembros que incrementen los impuestos del tabaco hasta niveles que reduzcan su consumo, tal como contempla el Convenio Marco para el Control del Tabaco firmado por España en mayo de 2003.

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